Publicado en Derecho Civil

Tipos Sociales

Derecho CIVIL/ COMERCIAL (válido para Uruguay)

La ley 16060 contiene en las primeras secciones normas generales para todos
los tipos, y luego, la disciplina especial de determinados tipos sociales excepto
para las cooperativas que mantienen su regulación separada. La ley impone
que la sociedad comercial adopte uno de los tipos propuestos, según surge de
su artículo 3.
Una vez adoptado alguno de los tipos previstos, la aplicación de la ley 16060
es preceptiva. En consecuencia, la ley 16060 se aplica a las sociedades que
sean comerciales por su objeto o por haber adoptado un tipo de los previstos,
aunque su objeto no sea comercial.

Tipos Sociales, concepto:
Los tipos sociales son modelos de organización societaria basados en ciertos
elementos caracterizantes básicos que la ley determina en forma imperativa.
Estos elementos son los siguientes: régimen de constitución, régimen de
responsabilidad de los socios y características de su aporte, estructura de los
órganos sociales y régimen de mayorías.
Para Bugallo, los tipos sociales son formas de organización societaria que
reglamentan la responsabilidad de los socios, y otras normas de acción
consecuentes, en forma especial o característica.
Para Merlinski, los tipos sociales son estructuras o moldes societarios, de
diferentes formas o esquemas de organización jurídica de las sociedades.
Los tipos sociales previstos en la ley 16060 son los siguientes: sociedad
colectiva, sociedad de capital e industria, sociedad en comandita, sociedad de
responsabilidad limitada, sociedad anónima, sociedad en comandita por
acciones y sociedad accidental o en participación.

Fundamento de la obligación de adoptar tipos:
Con este sistema se quiso imprimir seguridad a la contratación. Cada contrato
debe ajustarse a la normativa de un tipo, con lo cual las partes definen
claramente el régimen jurídico a que estarán sometidas.

Sanciones por no adoptar un tipo:
Si no se adopta un tipo, la sociedad comercial quedará sujeta a la disciplina de
las sociedades irregulares. Si la sociedad atípica es comercial por su objeto, no
deja de ser sociedad comercial a los efectos de serle aplicado el régimen de
esta ley y se le aplicarán las normas sobre sociedades irregulares en lo que
respecta a las consecuencias de la actividad realizada, así como las
responsabilidades de los socios y administradores.

Régimen especial para sociedades constituidas en el extranjero:
En el artículo 196 de la ley 16060, cuando una sociedad constituida en el
extranjero, bajo un tipo desconocido por nuestras leyes, establezca una sucursal o representación permanente en nuestro país, quedará sometida al mismo régimen que se le aplica a las sociedades anónimas, en cuanto a los requisitos de inscripción y publicación, en cuanto a la responsabilidad de los administradores que se designen para administrar a la sucursal y en cuanto a los contratos administrativos a que estará sujeta la sucursal. La tipicidad o atipicidad de una sociedad constituida en el extranjero, así como las consecuencias de su atipicidad, deben ser resueltas de conformidad con el
derecho del lugar en que se constituyó esa sociedad. El art. 196, no establece ninguna sanción a las sociedades extranjeras; simplemente somete a la sociedad que establece una sucursal en nuestro territorio al régimen correspondiente al tipo social que se regula con mayor cuidado: el régimen de las sociedades anónimas.

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Publicado en Entretenimiento

Tengo muchas libretas sin uso

En esta entrada contaré que tengo muchas libretas sin uso. Sí, prácticamente tengo una colección de ellas.
Me encantan las libretas, son útiles para registrar lo que sea. Pero tengo algunas sin usar y no tengo idea para qué utilizarlas. De modo que me puse a buscar ideas en YouTube para usarlas.

Hay muchísimos videos y las ideas son interesantes. Encontré unos canales bonitos sobre los junk journals. Me encantaría hacer uno, pero no tengo tantos materiales para hacerlo. Requiere esfuerzo y dedicación, pero el resultado es increíble.

He visto en Pinterest cosas interesantes, muchas ideas de cómo utilizar las libretas sin uso y hasta he visto que suben plantillas descargables para bullet journal.

También miro videos y reels de Instagram donde muestran tips para decorarlas, hacer lettering y cosas así.

Photo by Tirachard Kumtanom on Pexels.com

Más adelante le sacaré fotos a mis libretas (haré una gran sesión de fotos).

Hoy me compré otra libreta. No se imaginan lo bonita que es. Me encanta porque puede servir como bullet journal por las páginas que tiene: tiene hojas lisas, con puntitos, cuadriculadas y a rayas. Me pareció muy completa y bastante barata si las comparo con las otras libretas que tengo.

¿Coleccionas algo? ¿Te gustan las libretas? ¿Cuál es tu Hobby?

Publicado en Derecho Laboral

Tercerizaciones (Derecho Laboral Uruguayo)

Realizado por Gaston Lopez y Victoria Peralta

Las tercerizaciones se regulan por las leyes 18.099 y la 18.251.

En la primera de estas, se seguía sin definir lo que se entiende por subcontratación, por estas razones generaba mayores problemas y controversias doctrinales.

Pese a esto; generaba un alcance subjetivo tanto en el sector privado por un lado, como marca el artículo 1 de dicha ley (“todo patrono o empresario que utilice subcontratistas, intermediarios o suministradores de mano de obra”), como el sector público por el otro en el inciso segundo del articulo 1 (Poder Ejecutivo, Poder Legislativo, todos los organismos de los artículos 220 y 221 de la constitución, las intendencias municipales, las juntas departamentales y las personas jurídicas no estatales).

Esto a su vez se vio complementado por la ley 18.098.

A grandes rasgos, podemos decir que existen 3 grandes figuras que movilizan la responsabilidad en las tercerizaciones, a saber: Subcontratistas/Subcontratación, Intermediarios y Suministros de mano de obra.

Para empezar, el articulo 1 literal A de la ley 18.251 consagro la primera definición de la subcontratación laboral de la que tiene registro nuestro derecho positivo. Antes de que esto aconteciera, alrededor de este concepto se desarrollaron múltiples y variadas teorías, y sus alcances siempre fueron objeto de controversia, tanto en el plano doctrinario y académico, como en el de la realidad practica forense y jurisprudencial.

Y de cierta forma, el artículo 3 de la ley 10.449 ya había utilizado esta misma expresión, pero sin ingresar a la tare de elaborar su definición.

Simplificando esta discusión, pueden identificarse, fundamentalmente, dos posiciones en relación a los alcances que es posible otorgar al termino de subcontratación.

En una primera posición, de carácter Restringido, el concepto resulta asimilado en la concepción civilista del subcontrato, apoyada por Raso entre otros. La otra concepción de carácter más Amplia plantea que la subcontratación comprende todos aquellos casos en los que un empleador contrata con terceros, actividades descentralizadas en relación a la organización originaria, apoyada por Gauthier.

Dentro de la posición Restringida,  en la doctrina extranjera con una lectura laboralista del fenómeno, Alonso Olea y María Emilia Casas, han señalado que el elemento distintivo e imprescindible para considerar la existencia del subcontrato es la presencia de un “encargo base”, en merito  a que la regulación del artículo 42 del estatuto de los trabajadores, no pretende que el empresario responda por todos con los que tenga relación a través de la mirada de contratos de suministros, servicios, transportes, compraventas, que conforman la trama de las relaciones interempresariales.

En nuestra doctrina uruguaya ante la necesidad de identificar un encargo base o contrato principal, ha sido sostenida por Raso, entro otros, y siendo esta, además, la posición de la Suprema Corte de Justicia.

Pero, por otra parte, en la doctrina extranjera, la posición Amplia, del concepto de subcontratación ha sido defendida por Grau, para quien la noción de subcontratación hace referencia a las situaciones de descentralización productiva en sentido propio, que asumen la forma de contratos civiles de prestación de servicios, empleándose la noción como equivalente a los fenómenos de tercerización de servicios y de descentralización productiva de la empresa.

Para quienes apoyan esta postura, existe subcontratación en términos laborales cuando una persona se compromete a entregar a una empresa, una obra o tarea o servicio que hace realizar a obreros, posición sostenida por Plá Rodríguez.

Definición Legal de Subcontratación: Como se sabe, la referencia en el artículo 1, literal A, de la ley 18.251, introdujo por primera vez en el Derecho positivo uruguayo, una definición de lo que debe entenderse por subcontratación legal.

En breve reseña, las fuentes de inspiración para esta en el derecho extranjero fueron el Código del trabajo de Chile para su primera parte (Ley 20.123 del 2006), para su segunda parte, el artículo 30 de la ley de contrato de trabajo (Argentina), para su tercera parte y según el artículo 42 del estatuto de los trabajadores (España) y finalmente para su cuarta y última parte, un giro generado por el propio legislador para su interpretación dio lugar a esta definición legal.

Intentando decantar y simplificar estos elementos, la definición de subcontratación será presentada a partir de 3 grandes elementos, los cuales son: Los sujetos, el vínculo jurídico que debe existir entre ellos y el Objeto y sus caracteres.

Sujetos de la subcontratación: Si bien “subcontratista” es el nomen iuris con el que se encabeza el literal “A” del artículo 1 de la ley 18.251, sin embargo, a poco que se avanza en la lectura de dicho literal, puede apreciarse que, en realidad, en el mismo no se define al subcontratista como sujeto, sino que se describe a la subcontratación, como actividad.

De modo que, en puridad, la ley no define que debe entenderse por subcontratista, sino que establece cuando se considera que existe la subcontratación.

Por otra parte, si se compara el artículo 1 de la ley 18.099 con el literal “A” del artículo 1 de la ley 18.251, se percibe que la técnica que se emplea en esta última norma cambia la perspectiva de la definición en relación con la que fuera utilizada en la primera.

En efecto, mientras que la ley 18.099 definía el fenómeno de la subcontratación tomando como punto de partida al patrono o empresario que recurre a determinadas figuras contractuales para la descentralizar la actividad productiva, en cambio la ley 18.251 lo hace desde la perspectiva de la empresa contratista o subcontratista que realiza una obra o un servicio para otra u otras personas físicas o jurídicas.

De este modo, según la ley, el subcontratista es un empleador, que, actuando por su cuenta y riesgo y con personal dependiente propio, ejecuta obras o servicios para una empresa principal. A su vez, la empresa principal es un patrono o empresario tomador de aquellas obras o servicios.

Vinculo jurídico entre la empresa y el subcontratista: la exigencia del “acuerdo contractual”: el literal “A” del artículo 1 de la ley 18.251, comienza estableciendo que “existe subcontratación… debido a un acuerdo contractual…”.

Uno de los tópicos consiste en la exigencia de que la relación entre el contratista o subcontratista y el tercero para el cual aquel ejecuta la obra o servicio deba desarrollarse “en razón de un acuerdo contractual”.

En este plano de especulaciones, podrían darse varias posibles explicaciones para tal expresión en el texto de la ley uruguaya, por ejemplo, podría pensarse que ello respondió al hecho de que la misma se tomó sin mayor análisis del antecedente chileno o de la recomendación Nro. 198 de la OIT.

Pero, en todo caso, la expresión “acuerdo contractual”, parece ser un tanto redundante. Por un lado, se presenta como redundante desde un punto de vista técnico, porque, naturalmente, todos los contratos son por definición “acuerdos”, pero, por otro lado, desde el punto de vista de la realidad práctica, es difícil imaginar que un empresario por su cuenta y riesgo ejecute obras o servicios para un tercero de forma más o menos permanente y que no medie entre ellos un acuerdo o contra más o menos formal.

Precisamente, en este sentido es donde puede encontrarse la explicación mas plausible para la expresión empleada en la ley.

Objeto de la Subcontratación: ejecución de obras o servicios: de acuerdo con la definición de la ley 18.251, el objeto de la subcontratación debe consistir en la ejecución de obras o servicios para terceros. Quedan así excluidos otro tipo de objetos contractuales, como por ejemplo la hipótesis de compraventa de bienes que no involucren la realización o ejecución de obras o servicios.

Desde la perspectiva jurídica, la mención a la ejecución de obras o servicios debe ser entendida como una referencia al arrendamiento de obra y al arrendamiento de servicios.

El arrendamiento de obra puede estar referido tanto a las obras civiles o de construcción como a otros arrendamientos.

No obstante, en la segunda parte de la definición se establece una particular calificación de estas obras o servicios en relación con el patrono o la empresa principal, para que los mismos sean considerados a los efectos de la definición legal.

Pero el arrendamiento de servicios, donde se revela una especial preocupación del legislador por asegurar que determinadas actividades resulten expresamente comprendidas.

La preocupación del legislador porque determinadas actividades resultaran equívocamente incluidas dentro del ámbito del sistema legar, quedo plasmada en el hecho de que, apartándose de los antecedentes legislativos que le sirvieron de inspiración y, también podría decirse, de la mejor técnica legislativa, el legislador incluyo en el texto pero entre paréntesis, los servicios de mantenimiento, limpieza, seguridad y vigilancia, generando al mismo tiempo un campo fértil para la interpretación sobre el alcance y las consecuencias de tal enumeración.

En cuanto a este tema, la doctrina se ha dividido en si la enumeración es de carácter taxativo, o sea, solo acoge las mencionadas, o si por el contrario es meramente enunciativa y por lo tanto deja espacio para el ingreso de otras actividades.

Por un lado, Rosenbaum y Castello y Raso, sostienen que la enumeración de los servicios mencionados entre paréntesis es de carácter taxativa.

En cambio, Ameglio y Fernández y Gauthier, sostienen que se trata de una enumeración no taxativa, sino que refiere a las tareas accesorias más conocidas a nivel empresarial.

A nivel informativo, los tribunales de apelaciones del trabajo de primer y tercer turno entienden la postura enunciativa, mientras que el de segundo y cuarto la taxativa, además que la propia Suprema Corte de Justicia, acepta la idea de la taxatividad.

Intermediación: en cuanto a la misma, la ley 18.251 la define como la actividad que es realizada por aquel “empresario que contrata o interviene en la contratación de trabajadores para que presten servicios a un tercero”. La ley aclara, además, que el intermediario “no entrega directamente los servicios u obras al público, sino a otro patrono o empresario principal”.

En ese sentido, Octavio Racciatti ha dejado de manifiesto la variada gama de posiciones que en la doctrina nacional y extranjera se han expresado en torno a tal figura de la intermediación.

Pero en líneas generales, el propio Racciatti, expresa su opinión, en el sentido de la que la figura de intermediación tendría “… carácter residual dentro de las diversas figuras de la exteriorización del empleo, lo que permite comprender, en el ámbito de aplicación de la ley, aquellas situaciones de contratación de terceros con una débil o inexistente estructura empresarial o con ausencia de medios propios, que emplean trabajadores subordinados en la prestación de servicios, para la empresa principal, aun cuando no exista un contrato base”.

Por su parte Barbagelata, destaca que la intermediación puede ofrecer diversos grados que, sin asumir las formas extremas de marchandage, igualmente reclaman una protección particular del derecho del trabajo.

El marchandage es la forma más extrema de la intermediación, se trata de la figura en la cual el intermediario cumple con reclutar al personal y ponerlo a la orden del empresario, obteniendo ganancia de la diferencia entre los recibido de este último y lo abonado a los trabajadores.

En cambio, el intermediario en sentido estricto, no se limita a reclutar personal y ponerlo a disposición del empresario, sino que además se encarga de supervisar desde el punto de vista técnico al personal que realiza el trabajo en base a las indicaciones del empresario.

También puede suceder que el intermediario, además de realizar todo lo anterior ejecute personalmente el trabajo junto al resto de su personal.

En la intermediación laboral, el objeto de la relación entre el contratista y el intermediario se circunscribe a la cesión, puesta a disposición o suministro de mano de obra, que es utilizada por el primero, o al menos ese debe ser el objeto predominante de la relación entre las partes.

De esa forma, desde el punto de vista jurídico laboral, se crea una relación jurídica triangular, que vincula a tres sujetos de derecho, dos empresas y un trabajador.

Suministro de mano de obra: finalmente, en cuanto a la figura del suministro de mano de obra, la ley 18.251, la define como la que realiza la “agencia de empleo privada o empresa suministradora de mano de obra que presta servicios consistentes en emplear trabajadores con el fin de ponerlos a disposición de una tercera persona física o jurídica que determine sus tareas y supervise su ejecución”, siguiéndose en este caso la definición de convenio internacional de trabajo Nro. 181 sobre Agencias de Empleo Privadas, 1997, articulo 1.1b).

Publicado en Derecho Penal

La Teoría del Tipo

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No se puede considerar a una conducta como delictiva, si al tiempo de comisión de la misma no estaba descripta con precisión en un texto normativo de carácter penal. Solo son delictivas las acciones u omisiones expresamente previstas en la Ley penal (artículo 1 del Código Penal).

De ello resulta que no toda la violación de un bien jurídico, no todo acto antisocial es por ello delictivo, sino que en aplicación del principio de legalidad se requiere previamente,  que el legislador haya elevado esa conducta a la categoría de tal, a través de la construcción de un tipo penal, que constituye una figura criminal.

Como decía el Profesor Bayardo, la conducta del sujeto debe adecuar a la figura legal como gelatina al molde.

Si bien la palabra “tipo” y “tipicidad” están estrechamente vinculadas, significan cosas diferentes. Se puede decir que el Tipo es un mecanismo legal que indica cuales son las conductas humanas relevantes para el Derecho penal, mientras que entendemos por Tipicidad al verdadero elemento del delito, indicando la subsumibilidad de una acción humana en un tipo.

Una acción es típica cuando realiza todos los elementos del tipo legal, cuando plasma en la realidad el modelo establecido por ley.

El tipo garantía: Podemos hablar entonces, de un tipo garantía que es el constituido por todos los elementos que hacen posible la punibilidad de un infractor. Este tipo de garantía, es derivado directo del principio de legalidad, está constituido por el total de elementos del delito (sujetos activo y pasivo, objeto jurídico y material, el bien jurídico, el verbo nuclear, los elementos ocasionales de tiempo, de forma, de medio o de lugar, todas las referencias típicas, descriptivas normativas, o subjetivas, las condiciones de procedibilidad y de punibilidad), todo lo cual hace en su conjunto y si se dan todas sin faltar ninguna de las exigidas por la ley, que se pueda aplicar una pena al infractor.

El tipo sistemático o tipo de injusto: el tipo penal propiamente dicho, que llamamos tipo de injusto o sistemático, consiste en la descripción sintética de un modo de conducta. Este tipo, consiste en una descripción sintética de una conducta humana prohibida, es lo que constituye la materia de la prohibición, es decir, determina que es lo que está prohibido, o si se quiere, cual es la conducta que de realizarse llevara por consecuencia una pena.

La adecuación típica significa la concordancia del hecho del hombre con el tipo penal, la compatibilidad absoluta de los términos, una conducta adecuada a un tipo permite, precisamente, un juicio de tipicidad, o el juicio de adecuación.

El tipo Complejo: el descubrimiento de los elementos subjetivos del tipo, y el desarrollo de la culpabilidad normativa, así como la necesidad de castigar la tentativa (que no tiene explicación en un tipo acromático o avalorado de carácter puramente objetivo) fueron ambientando el terreno para la consagración de la teoría final impuesta en la década del 30, particularmente a través de la obra de Hans Welzel.

El tipo complejo se originó pues, en las dificultades que existían para mantener una imagen bipolar del delito, con una separación radical entre elementos objetivos y subjetivos, lo que llevó a elaborar una teoría mixta, integrada por un tipo objetivo y por uno subjetivo, sobre cada uno de los cuales recae el juicio de desvalor, representado en el caso del tipo objetivo por el juicio de antijuridicidad y en el tipo subjetivo, por el de culpabilidad.

Con Welzel se mantiene como hasta el día de hoy, en general la concepción tripartita del delito, solo que se estructura lo que se denomina el tipo complejo con un aspecto objetivo y otro subjetivo.

El contenido de la voluntad, el querer del resultado (dolo), de la mano de la teoría finalista, viene a quedar incorporado en el tipo que pasa a denominarse tipo complejo que se subdivide en tipo objetivo y tipo subjetivo.

La ley, al seleccionar, valora, o mejor, desvalora una conducta humana y por ello la prohíbe, o por el contrario, la estima valiosa y por ello ordena su realización.

El tipo comisivo Doloso

Estructura básica del Delito: la conducta humana punible reviste 3 formas fundamentales; Dolosa, Culposa o Imprudente y Omisiva.

En forma más simplificada, puede decirse que los delitos son de comisión, dolosa o imprudente, o de omisión que también reviste ambas modalidades de dolo y de culpa.

Los delitos dolosos, culposos u omisivos se distinguen fundamentalmente en la estructura de los tipos y en los elementos de la culpabilidad.

El tipo Culposo (de comisión u omisión) se estructura sobre la imprudencia (de allí que genéricamente se le denomina -delito imprudente-), basada en el incumplimiento de un deber objetivo de cuidado exigible al autor.

El tipo omisivo (se puede ser doloso o culposo), se estructura sobre la violación de un mandato, el incumplimiento de un deber o de una obligación que, vista la posición relativa del autor respecto del bien jurídico como garante del mismo, el sujeto debe realizar, y el Derecho espera que cumpla.

Para el código penal uruguayo, los delitos son acciones u omisiones (artículo 1), que lesionan un bien jurídico determinado (dañándolo efectivamente o poniéndolo en peligro) (artículo 3 C.P.), que solo puede ser castigado en la medida en que fuera intencional (dolosa, ultra-intencional, o culposo) (artículo 18 del C.P.).

Las normas penales, en general, encierran prohibiciones, son normas de prohibición de conductas, que se vulneran mediante una acción generalmente voluntaria, esto es , dolosa.

El tipo de acción doloso exige la producción de un resultado que es la manifestación en el mundo exterior de la voluntad criminal del agente, y un aspecto interior que es precisamente, esa voluntad de producir un resultado.

En realidad no existe conducta humana, no existe delito, sin resultado.

Quiere esto decir, que la constatación del tipo penal objetivo no encierra el juicio de tipicidad, sino que es necesario la concordancia en el mismo sentido del tipo subjetivo.

Los elementos del tipo Objetivo: el tipo consiste en la descripción de un hecho, en la determinación de la conducta humana punible. Establece la materia de la prohibición, los supuestos que harán posible la punición de una conducta.

Los elementos del tipo son generalmente descriptivos, refiere a conceptos cuya presencia en el caso concreto sea aprehensible mediante una pura operación cognoscitiva, tales como “matar”, que quiere decir quitar la vida o dar muerte, “privar de libertad” (artículo 281 C.P.), “mujer” (artículo 276 C.P.), “lugar” (artículo 277 C.P.).

El tipo penal define, especialmente a través de un verbo rector o nuclear, cual es la conducta prohibida, quienes pueden cometerla, es decir, determina el sujeto activo (que puede ser simple o calificado), y cuál es el objeto material sobre el que recae la conducta delictiva.

La regla general es que los delitos pueden ser cometidos por cualquier persona de la especia humana.

Esto es lo que se denomina -delitos a sujeto simple-, que se expresan a través de la denominación genérica “el que”. En estos casos hablamos de un sujeto activo, simple, genérico o indeterminado, no obstante que, como es natural, existe una serie de disposiciones que acotan que solo puede ser sujeto activo una persona mayor de 18 años (artículo 34 del C.P.) y que sea imputable (artículo 18 y 30 del C.P.).

Algunos delitos solo pueden cometerse por determinadas personas, lo que nos da los casos de “delitos a sujeto calificado”, que significa, precisamente que solo las personas que quedan atrapadas en el tipo por esta expresión, pueden ser autores del crimen de que se trata.

Los delitos de traición o delitos contra la patria, solo pueden ser cometidos por un “ciudadano” (artículos 132, 133 y 134 del C.P.)

La misma situación puede mencionarse respecto de otros casos, como el del “testigo” en el delito de falso testimonio (artículo 180 del C.P.), o de “peritos”, o de “interpretes” respecto del delito de falsa exposición de estas personas (artículo 183 del C.P.).

La necesidad de garantizar la certeza jurídica, y el principio de legalidad limitando al máximos las interpretaciones posibles, lleva a establecer la conveniencia de que los tipos sean lo más descriptivos posibles.

Sin embargo, es frecuente que en los tipos se incluyan elementos de carácter normativo, que son aquellos que solo pueden pensarse bajo el presupuesto lógico de una norma. Con conceptos referidos a conceptos jurídicos propios, a valoraciones, o a relaciones de sentido, o culturales.

Elemento normativo del tipo de orden puede ser por ejemplo, “la rectitud o el decoro de una persona” (artículo 334 del C.P.), “mujer doncella”(artículo 275 C.P.), “mujer honesta” (artículo 268 C.P.).

Sin embargo no debe darse a esta distinción un valor exagerado, por cuanto bien puede decirse que luego de su consagración en el tipo, y de su incorporación a la norma penal, todos los elementos son de carácter normativo o jurídico.

A través de los distintos elementos que lo conforman, el tipo en definitiva, determina cuales son las acciones humanas penalmente relevantes.

El tipo como mecanismo descriptivo tiene la función de seleccionar las acciones típicas, de reducir el ámbito de lo delictivo, y atribuirle a las mismas un indicio, una presunción de antijuridicidad. En definitiva, el tipo describe la conducta y la tipicidad, el verdadero elemento del delito, es un juicio de adecuación de la conducta al tipo, que indica la subsumibilidad de una acción en este.

Por tanto y en líneas generales, los elementos de carácter permanente dentro de los elementos objetivos, son El bien jurídico protegido, el Sujeto Activo (quien realiza la acción), el sujeto Pasivo (quien sufre la acción), el objeto material (persona o cosa en que recae la conducta) y el Verbo Nuclear (descripción legal de la conducta prohibida o marcada). Estos conforman o estan integrados en todos los delitos que estén en la parte especial.

Ahora, se sabe que existen además de estos elementos permanentes, otra serie de elementos que son de carácter ocasional. Se puede detectar ocasionalmente una serie de requisitos que solo son esenciales en ciertos delitos, pero que, cuando faltan, el delito no queda perfeccionado en modo alguno, y la conducta resulta ser atípica o no adecuada a la figura concreta de que se trate. Los elementos ocasionales pueden clasificarse en elementos de Tiempo, de Forma, de Lugar, de Medio, por el Objeto Material o por el Sujeto Pasivo.

1) Elementos de tiempo, excepcionalmente se puede cometer el delito de servicios militares o políticos prestados a un Estado extranjero cuando estuviéramos “en tiempo de guerra” con esa nación (artículo 133 numeral 2 del C.P.).

El delito de suministro de provisiones a un Estado enemigo, y el de comercio con el enemigo y participación en sus empréstitos, solo puede suceder “en tiempo de guerra” (artículo 133 numeral 3 y 4 del C.P.).

La expresión “tiempo de guerra”, no solo comprende el periodo de guerra declarada (artículo 85 numeral 7 de la Constitución), sino el de las hostilidades reales.

2) Elementos de Forma, para que pueda cometerse tanto el delito de fraude (artículo 160 del C.P.) como el de la conjunción de interés personal y del público (artículo 161 del C.P.), es fundamental la intervención del funcionario público “por razón de su cargo”, atento a que, si no fuera así, la figura no constituiría un delito de funcionario sino, eventualmente, otro delito (estafa, articulo 347 del C.P.).

3) Elementos de Medio, los medios utilizados en la realización del acto criminal son frecuentemente considerados como elementos típicos, de forma y modo que si no se cumpliera con este requisito la conducta no constituiría un delito, o recaería en una figura diferente.

En algunos casos la ley habla de “violencia en las cosas”, por ejemplo en el delito de auto evasión (artículo 184 del C.P.), delito que se agrava cuando se ejerce “violencia en las personas” (artículo 187 del C.P.).

Sin que ocurra “violencia en las personas o en las cosas”, no hay delito de justicia por la propia mano (artículo 198 del C.P.).

Las “violencias o amenazas” con el medio típico de un conjunto señalado a los delitos graves, de verdaderos crímenes, tales como la rapiña (artículo 334 del C.P.), el copamiento (artículo 334 Bis del C.P.), la extorsión (artículo 345 del C.P.).

Si no hay violencia puede haber un hurto, pero no consagrara una rapiña.

Los medios empleados en el caso del delito de homicidio, pueden elevar sustancialmente el monto de la pena (artículos 311 y 312 del C.P.), así como permitir la aplicación de medidas eliminativas de seguridad por tales circunstancias (artículo 92 del C.P.).

En efecto, el delito de homicidio “por medio del veneno” llega los guarismos de pena de 10 a 24 años de penitenciaría (artículo 311 numeral 3 del C.P.), y cuando fuere cometido por medio de precio o promesa remuneratoria (es el verdadero caso de asesinato por parte de un sicario), o por medios estragantes, o como medio para consumar otro delito, o se hubiere ejecutado “con grave sevicia”, es decir provocando sufrimiento a través de diversos tormentos a la víctima (artículo 312 numerales 1,2,3,4 y 5 del C.P.) la pena llega al máximo permitido por nuestro derecho que es una sanción fijada entre los 15 y los 30 años, siendo también en este caso aplicable el articulo 92 referido a las medidas eliminativas de seguridad por consideración al medio empleado por el autor.

4) Elementos de Lugar, algunas conductas, para ser criminales, deben haber sido realizadas “en lugares públicos o expuestos al público”, como en el caso de ultraje público al pudor (artículo 277 del C.P.), o el delito de exhibición pornográfica, que solo puede ocurrir cuando el material de tal naturaleza se “ofrece públicamente” (artículo 278 del C.P.).

El delito de falta de respeto a los símbolos nacionales (la bandera, el escudo y el himno), solo puede realizarse “en lugar público, o abierto expuesto al público” (artículo 6, inciso K, Decreto Ley 10.279/42).

Lugares públicos son por ejemplo, los parques, las calles, las plazas, las playas, abiertos al público son por ejemplo los cines, los restaurantes, las discotecas, los teatros, etc..

5) Elementos referidos a la condición del sujeto Pasivo del Delito, el sujeto pasivo del delito, en generales el titular del bien jurídico objeto de protección por parte de la norma penal. Suele coincidir con la noción de víctima, aunque en ocasiones, el sujeto pasivo puede ser una persona diferente a la víctima u objeto material personal del delito, es decir, la persona sobre la que recae la acción criminal.

Esto puede verse con claridad con el siguiente ejemplo: si un sujeto, mediante amenaza de arma de fuego, se apodera por sustracción del dinero que el cobrador lleva consigo, es evidente que el sujeto pasivo del delito de rapiña de que se trata es el dueño del dinero, mientras que el objeto material personal del delito es la persona sobre la cual recae la acción criminal directamente, el empleado. Naturalmente que desde un punto de vista criminológico, se puede sostener que ambas son víctimas del delito, pues uno es víctima de la violencia y el otro de la pérdida del patrimonio de que se trata.

En base a esto existen diferentes tipos a considerar:

A) Tipos legales y Tipos judiciales: tipo legal es la descripción de la conducta criminal realizada por el legislador. Es una derivación del principio de legalidad, garantistico, que cumple la función de tipo de garantía.

Tipo judicial, en cambio, estrictamente, sería la posibilidad dada al juez de determinar en base a su criterio personal cual es la conducta prohibida.

B) Tipos abiertos y Tipos cerrados: los delitos deben ser los más “cerrados posibles”, derivado también del principio de legalidad y de la necesidad de que la ley sea estricta, es decir que haya determinado con precisión todos los elementos de la conducta que quedan comprendidos en el tipo, y que tienen por tanto naturaleza criminal.

Tipos abiertos son aquellos en los cuales la imprecisión de la descripción permite una amplia gama de conductas posibles capaces de quedar subsumidas en el tipo. El tipo abierto solo está establecido aparentemente como tipo legal por cuanto en esencia permitiría una libre interpretación prácticamente carente de contornos por parte del juez (ej: artículo 314 del C.P.).

C) Tipos penales en Blanco: los tipos penales en blanco son sinónimos de tipos penales abiertos, por ejemplo la ley 17.016/92 sobre tráfico ilegal de drogas.

D) Tipo penal de acto y tipo penal de autor: un Derecho penal liberal y democrático, es un derecho penal de autor que castiga a las personas por las acciones cometidas que se encontraban prohibidas o por la omisión de un mandato.

El tipo normativo de autor representa la pretensión de establecer como tipo una personalidad, un carácter, o una manifestación de la sintomatología individual, castigando la forma de vivir de la persona o sus antecedentes más que el hecho cometido en sí.

Mecanismos amplificadores de los tipos: Actos de tentativa y formas de coparticipación.

La descripción de la conducta típica realizada en cada uno de los artículos del Código Penal, de la parte especial, se refieren al delito consumado: si tomamos por ejemplo el artículo 310 del C.P., que regula el homicidio, vemos que lo comete el que con intención de matar “diere muerte a otra persona”. Una persona con intención de matar dispara contra otra, pero la bala pasa rozando la cabeza sin lastimar siquiera a aquel contra el cual fue dirigido el disparo.

En aplicación del principio de legalidad, es de toda evidencia que la conducta del autor no se adecua a la figura prevista en el artículo 310 por cuanto, aunque tuvo la intención de matar, no dio muerte a nadie.

Si no existiera una disposición que castigara el delito en grado de tentativa, la conducta seria lisa y llanamente atípica.

Se pudo optar por poner en cada caso junto a los delitos de que se trate la figura tentativa, o realizar una descripción típica más amplia, como podría ser por ejemplo que en el artículo que regula el delito de homicidio (310), se dijera el que con intención de matar atentase contra la vida de alguno o diere muerte, de manera que quedarían incorporadas las tentativas de homicidio en el tipo legal.

Esta manera de legislar seria inconveniente por lo engorrosa y detallista, por lo que se ha previsto en cambio, una norma genérica (artículo 5), que establece que es punible la tentativa, esto es, el comienzo de ejecución de un delito, aunque no se haya realizado todos los actos que exige la consumación, por causas independientes de la voluntad.

La descripción de la conducta criminal entonces, no solo al grado de consumación, la realización de la voluntad criminal, sino a los actos anteriores a partir del comienzo de ejecución que tuvieron por finalidad  aquel resultado que no se alcanzó.

Las normas de coparticipación criminal son también mecanismos amplificadores de los tipos, que extienden en este caso la responsabilidad de todas las personas que además del autor, hubieren concurrido intencionalmente a la ejecución, ya fueran coautores o cómplices.

Los casos de tentativa o de coparticipación criminal (coautores y cómplices), son, por lo tanto, típicos.

Los elementos del tipo  Subjetivo: en los delitos de comisión dolosos, el tipo subjetivo se agota con el dolo, es decir, con la voluntad de realización del tipo objetivo.

Sin embargo y desde muy temprano en el desarrollo de la teoría del delito, se vino observando, incluso por los partidarios del causalismo, que, en la fase supuestamente objetiva de la descripción típica, aparecían ciertos elementos subjetivos vinculados a la motivación o a ciertas tendencias o finalidades, que denominaban como “dolo especifico” por oposición a un “dolo genérico” que normalmente bastaría para cerrar el juicio del reproche.

Tipo subjetivo en los delitos de acción: de acuerdo a las orientaciones de la doctrina finalista, el tipo se integra con elementos objetivos, pero también subjetivos.

El tipo penal en conjunto va a describir la acción que pretende identificar como criminal, distinguiéndola del resto de las acciones que considera licitas o penalmente irrelevantes.

Por eso nos dice quién es la persona que debe de realizar la acción (al que se denomina sujeto activo del delito), quien es el titular del bien jurídico (o sujeto pasivo, por lo general la victima), cual es el verbo nuclear (conducta que se prohíbe o mandato que se exige), así como otras referencias de lugar, de tiempo, etc.

la conducta material no se agota en la ejecución material del tipo objetivo, sino que requiere una intencionalidad, una finalidad criminal conforme a la orientación finalista, por lo que el tipo no se agota con la descripción de los elementos objetivos, sino que requiere también los subjetivos, esto es el dolo, la culpa y excepcionalmente la ultra intención.

El Dolo: el tipo subjetivo está constituido por el DOLO (y por los elementos subjetivos del tipo), que consiste en la voluntad de realización de un hecho típico.

El elemento normativo del dolo, es decir la conciencia de la ilicitud permanece entonces en sede de culpabilidad, por lo cual el dolo en el tipo es un dolo neutro, que se aparta del dolo malo del causalismo, que tradicionalmente definía al dolo como un elemento de la culpabilidad que consistia en conciencia de la ilicitud y voluntad de actuar.

El legislador uruguayo no ha definido al dolo, pero IRURETA identifica el delito doloso con un delito intencional que existe “cuando el resultado se ajusta a la intención” (artículo 18 del C.P.).

Para el código penal uruguayo son sinónimos las expresiones delito doloso, intencional o voluntario, que se contraponen a la culpa (artículos 19, 20 y 21 del C.P.).

En efecto, en la respectiva nota explicativa ha dicho IRURETA que “es indispensable que el sujeto ejecute el acto prohibido por la ley, o se abstenga de ejecutarlo en caso de que medie un mandamiento, VOLUNTARIAMENTE”.

En la concepción  moderna, que consideramos posible de estructurar también a la luz de nuestro derecho positivo, el dolo consiste en la conciencia y voluntad de realizar el tipo objetivo de un delito determinado.

Esto es, dolo es voluntad de cumplir la conducta prohibida o de omitir la conducta dispuesta por la ley, es voluntad de realización del hecho, de materializar a través de su acción la materia de prohibición.

Se compone, entonces, de un elemento intelectual y de un elemento volitivo.

El dolo consiste entonces desde el punto de vista intelectual, en conocer, esto es saber lo que se hace. Saber que con la acción que se desarrolla se mata, se viola, se hurta o se estafa. Para que pueda imputarse dolosamente una conducta, el sujeto actuante debe haber tenido un conocimiento actual de la situación de que se trata.

Actuar dolosamente, es hacerlo en conocimiento de las circunstancias del hecho necesarias para configurar un tipo penal.

Para que pueda existir por ejemplo el delito de atentado (artículo 172 del C.P.), el autor debe conocer que las violencias o amenazas que formula las está dirigiendo contra un funcionario público. Para poder imputar un parricidio se requiere el conocimiento de la relación parenteral con la victima (artículo 311 inciso 1 del C.P.), para poder castigar por un hurto se requiere conocimiento de que se está apoderando de una cosa “ajena” y “mueble”(artículo 340 del C.P.).

El elemento volitivo consiste, en querer realizar el tipo objetivo.

No importa, desde este punto de vista, que mate por dinero, por celos, por odio, por venganza, sino que basta que sepa que está matando a un ser humano.

El sujeto que actúa con dolo, por lo tanto, sabe y quiere lo que hace.

Dolo Directo: el dolo, contenido necesario de todo delito doloso, en esencia admite solo 2 modalidades, y así es  también para el derecho positivo uruguayo: dolo directo y dolo eventual.

El dolo directo consiste en el conocimiento y en la voluntad de realización del tipo objetivo, tal y como lo hemos venido explicando anteriormente.

El legislador, que no define al dolo, se refiere a él bajo el rubro de “hecho intencional”, determinando que “el hecho se considera intencional, cuando el resultado se ajusta a la intención” (artículo 18 inciso 2 del C.P.).

Dolo de consecuencias necesarias: el llamado dolo de consecuencias necesarias o seguras, al que parte de la doctrina se refiere como dolo indirecto o de segundo grado, no es otra cosa que una forma particular de manifestarse el dolo directo que acabamos de definir.

El ejemplo más claro, que suele proponerse, es el del individuo que para dar muerte a un enemigo coloca un artefacto explosivo en el avión en el que aquel viaja, para que explote en pleno vuelo. La intención de “A” es dar muerte a “B” conlleva, en forma segura, en caso de que explote el artefacto, la muerte de todos los pasajeros y de la tripulación.

Todas esas muertes le serán imputables a dolo directo, en la modalidad, si se quiere así llamarlo, de dolo de consecuencias necesarias o de segundo grado.

Dolo Eventual: el dolo eventual, por mandato del legislador “se considera intencional”, aunque el resultado no se haya querido, bastando con la previsión del mismo (artículo 18 inciso 3).

Para el Código Penal uruguayo existe dolo eventual, cuando el resultado no se quiso pero si se previó. El resultado no se quiere, pero se prevé como posible o probable, lo cual no detiene el accionar voluntario del sujeto, que asiente, asume o acepta el resultado (y por ello lo “quiere” indirectamente).

A diferencia de lo que ocurre en situaciones de dolo directo, el agente no tiene voluntad de realizar el hecho típico, de cometer el delito.

Por definición en estas hipótesis “el resultado no se quiso”, aunque “se previó”. Imputándose el hecho típico en razón de la actitud de la indiferencia o de desprecio del autor respecto del resultado no querido indirectamente, pero si previsto, y por lo tanto asumido.

Lo esencial para establecer la existencia del dolo eventual es la actitud psicológica del autor, consiste en aceptar o asumir el resultado que no se quiere expresamente, pero que se ha previsto.

El ejemplo docente que habitualmente se presenta es el del sujeto que, durante una partida de caza sospecha que entre los arbustos puede encontrarse uno de los compañeros, previsión que no lo detiene en su voluntad de derribar la pieza que perseguía, disparando con el resultado de la muerte de un hombre en lugar del animal.

Este tipo de conducta se considera intencional por mandato del legislador, toda vez que la representación del resultado no querido directamente, no detuvo la acción que termina produciéndolo, considerándose, por ficción legal, que la previsión del resultado equivale a ratificarlo, a asumirlo, a aceptarlo, en definitiva, a quererlo.

En la culpa con previsión o culpa consiente, la hipótesis es que el sujeto prevé el resultado, pero no como probable ni aun posible en términos de la humana previsión, pues actúa no con indiferencia egoísta, sino que, por el contrario, hace todo lo que este a su alcance para evitar el resultado, el cual no obstante sus desvelos, igual termina produciéndose.

Otras especies de Dolo: la doctrina ha elaborado, fundamentalmente referido al delito de homicidio, diferentes tipos de dolo que clasifica en dolo de ímpetu, deliberado y dolo premeditado.

Así actuaria con dolo de ímpetu aquel que, acodado a la barra de un bar, recibe de improviso un insulto de carácter soez, ante la reacción de inmediato, dándole al atrevido un botellazo en la cabeza.

Actuaria de dolo deliberado, en cambio, el mozo del bar que, ante una situación conyugal de similar naturaleza, siendo desafiado a pelear por un cliente, se dirige unos pocos pasos hacia la parte de atrás del mostrador, donde tiene colgada la campera en cuyo interior guarda un arma de fuego, que extrae, y con la cual enfrenta seguidamente a su oponente causándole lesiones.

Pero actuaria con dolo premeditado el vecino que, en idénticas circunstancias se dirige hacia su domicilio que se encuentra a tres cuadras de distancia, donde se arma, regresando luego a enfrentar al oponente con resultado lesivo o fatal.

De donde, en definitiva, lo que interesa de esa clasificación es determinar cuándo nos encontramos ante este surplus de reflexión normal, que distingue a la premeditación, de la deliberación propia de cualquier delito cometido por una persona normal en cualquier circunstancia de la vida.

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Tengo una idea….

Soy estudiante de Derecho. Tengo ganas de escribir en este blog los resúmenes que he hecho a lo largo de los años. En realidad los copiaré porque los tengo en formato digital.

Lo haré para ayudar a aquellos que no tienen acceso a los libros y tengan una guía de los temas.

Válido para Uruguay.

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COMENZANDO A LLENAR MI SKETCHBOOK!

Hola a todos! Espero que estén bien con esta nueva normalidad.

En este post les quería comentar sobre el sketchbook que tengo.

Me lo compré hace un tiempo en una papelería, me salió bastante barato.

De a poco voy dibujando y practicando, pero últimamente no sabía qué dibujar y qué hacer en esas hojas en blanco.

Entonces, mi pareja me dio una idea bastante útil: Que dibujara la cara de cualquier personaje, solo su cara, y luego realizarle otro cuerpo y otra vestimenta. Cuanto más divertido fuese el cuerpo, mejor!

Lo apliqué, él me ayudó para que viera la idea. Comenzamos dibujando la cara de Totoro que es bastante simple, después le dibujamos otro cuerpo y quedó como resultado un dibujo loco y divertido!

Gracias a esa idea me inspiró a crear nuevos personajes a partir de las caras de otros.

Después, se me ocurrió hacer la cara de los personajes en otros cuerpos. En mi caso dibujé a Totoro con el típico traje de shinigami de Bleach y con la famosa campera de Naruto.

Si les gustó este consejo, pueden ponerlo en práctica. Tienen algún tip o consejo sobre dibujo? Agradezco que compartan en la barra de comentarios para compartir ideas 😀

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Exámenes en tiempos de pandemia

Las últimas semanas tuve exámenes en la Universidad a donde voy. Las autoridades de mi facultad acordaron que los exámenes debían ser presenciales siguiendo un estricto protocolo para que no hubiera ningún contagio.

Se habilitaron salones que tenían buena ventilación, uso de tapabocas obligatorio durante la estadía en la facultad, ingresar a la facultad a pocos minutos del comienzo del examen; dicho ingreso se hacía en distintas puertas dependiendo del apellido del estudiante, etcétera.

Yo tuve que ir tres veces a rendir exámenes. Una oportunidad me tocó ir a las 8 de la mañana, los restantes fueron a las 20 horas.

Lo poco que he visto, todos han colaborado y cumplieron con el protocolo impuesto por la facultad, tanto estudiantes como funcionarios.

Lo que me pareció un poco complicado fue dar el examen con el tapabocas puesto: imagínense, de tapabocas, nerviosa y usando lentes. Se me pasaban empañando y me resultaba incómodo.

A minutos de comenzar el examen

Ustedes, ¿estudian? ¿van al colegio o universidad? ¿de qué manera les toman exámenes o pruebas?

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Acabo de descubrir algo!!!

Hola a todos! En este post les contaré algo que me acaba de pasar, algo que descubrí. Tenía algo en mi poder y no sabía su función. Hace un año mi pareja me hizo un regalo, el cual me gustó muchísimo.Se trata de una imitación de las cartas de Sakura Card Captor.Hace un rato agarré esas cartas para buscar un modelo que me gustara para poder dibujarla en mi diario. Cuando saco las cartas de la caja había un folleto, nunca lo había visto. No sé si estaba en chino o japonés por sus símbolos, entonces me baje la app de Google para saber su contenido.Pues, son instrucciones para utilizar las cartas para la adivinación.

mmmm…. a ver, ¿qué serán?

Sí, ¡son cartas de TAROT!

Soy una persona  bastante curiosa y siendo sincera, en estos tipos de temas soy bastante abierta. Me gusta aprender y conocer cosas nuevas, de modo que estas cosas del tarot me parecen interesantes.En algún momento trataré de traducir las instrucciones y también el significado de cada carta Clow. En internet vi otras formas de usar estas cartas, con otras instrucciones. Es más, el anime y el manga te explican cómo usarlas para la adivinación.
Es algo que me sorprendió, algo que descubrí y me gustó. Después me verán tirando las cartas jejeje. 

Este es el mazo

La carta que elegí para dibujar

Las instrucciones en chino.

¿Ustedes qué opinan del tarot? ¿Creen que las cartas adivinan el futuro?

Sacado del blog: https://vitoperlo.blogspot.com

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Mis diarios

Hola! En este post mostraré algo personal, algo que poseo. Mostraré mis diarios.Mi verdadero objetivo en realidad era comenzar a hacer bullet journal. Pero lo que tiene es que debes ser constante realizando el bullet journal y yo no soy constante. Así que puse a escribir lo que he vivido como si fuera una bitácora. Desde hace 2 años que hago esto. Por ahora llevo escritos 2 cuadernos y el tercero está en curso. El primer cuaderno lo compré en una feria internacional del libro que se realiza todos los años en mi país. Los otros los compré en una papelería.

Cuando quería hacer el bullet journal, buscaba diseños en instragram para poder inspirarme y compré washi tapes. Ahora tengo muchísimos de ellos al igual que los stickers. Los uso en mis diarios. 
Siempre me gustó dibujar, pero lo hago de vez en cuando, siempre que haya algo de inspiración o motivación.

Este post lo copié de mi otro blog personal.

a continuación les paso el link: http://vitoperlo.blogspot.com

Si les gusta el anime dejo el link de mi otro blog: http://vitosanime.blogspot.com